Integridad y esperanza en hospital de Día Alsino

Integridad y esperanza en hospital de Día Alsino:

La reinvención y adaptación del hospital de Día Alsino como eje de colaboración comunitaria

Una reinvención efectiva. Así podría calificarse la gestión del hospital de Día Alsino en medio de la pandemia de coronavirus. Esta unidad, cuyo modelo de atención está basado en la patología dual, es decir, en la discapacidad psíquica más el consumo adictivo a drogas y/o alcohol, ha logrado fortalecer sus redes de derivación de usuarios.

Siempre en concordancia con el Área de Salud de la Corporación Municipal de La Florida (Comudef), desde Alsino explican que su sello de trabajo de salud mental comunitaria, les ha permitido potenciar las redes clínicas.

“Hemos trabajado con las redes clínicas, con una positiva recepción con aquellos usuarios que se han descompensado de su patología siquiátrica. Nos han ayudado muchísimo, hemos podido ingresar rápidamente a personas que han tenido dificultades a la unidad de psiquiatría del hospital Barros Luco, Sótero del Río y de La Florida”, explica el director del hospital de Día Alsino, Cristián Silva.

Medidas de resguardo

Bajo esta dimensión y en relación a las principales acciones que ha desplegado este centro ante la crisis sanitaria, Cristián Silva relata que esas hospitalizaciones les han ayudado a mantener estable a las personas bajo una solución clínica. Algo que se ha visto potenciado ante pérdidas de trabajo y duelos por pérdidas humanas ocasionadas por el covid-19.

“En nuestro trabajo comunitario, hemos estado más desfavorecidos por el distanciamiento físico y por las restricciones a las salidas. Pero gracias a los funcionarios del Cesfam La Florida, tuvimos una capacitación y aprendimos todo acerca de los elementos de protección. También, lo que tiene que ver con evitar contagios”, explica el director de Alsino, Cristián Silva.

“Primero, hicimos un cambio en la infraestructura física. Pusimos llaves de agua fuera del lugar y con todas las recomendaciones sanitarias. Todos los espacios están sanitizados para que la gente se sienta protegida. Regalamos máscaras faciales a los usuarios, familias y vecinos. Reasignamos los box, ahora son individuales”, precisa Silva. Y es que de esta forma, se puede mantener la distancia física entre las personas.

Incluso, el gimnasio del hospital de Día Alsino, fue readecuado. Pues, hay máscaras de separación para mantener la atención presencial, pero siempre resguardando las medidas sanitarias. “Es importante esta atención, que la gente vea la caras y no estar detrás de una mascarilla. Esto se puede hacer cuando tenemos medidas de protección suficientes”, señala Silva.

Agrega que estas medidas ha sido posible aplicarlas con apoyo del Municipio y del Área de Salud de la Comudef, gracias a la toma de test de PCR todas las semanas.

“Perder el miedo”

El miedo paraliza, qué duda cabe. Sobre todo en época de pandemia. En esta línea, el director Cristián Silva, explica que hay que transmitir un mensaje para que la gente deje a un lado los temores, pero sabiendo que siempre habrá medidas sanitarias responsables y en concordancia con las que dicta el Minsal y el Área de Salud de la Comudef.

“Ese miedo que se va perdiendo, uno lo transmite a los demás. Nos dimos cuenta que podíamos seguir haciendo cosas. Por ejemplo, acompañar a los Cesfam cuando hacen PCR, hacer sanitización en las sedes vecinales y en las casas de las personas que han tenido covid. En vez de hacer servicios de coffee break, ahora hacemos pan y los regalamos a las ollas solidarias y hacemos contacto con nuestros usuarios que son parte de las poblaciones donde hay cocinas solidarias”, cuenta Silva.

Democratizar la tecnología

El hospital de Día Alsino, ha podido sortear con éxito los efectos de la crisis del coronavirus. Pero eso implica trazar ideas y acciones que permitan ir a la par con las medidas de resguardo. Algo que han podido desplegar de manera efectiva.

“Hemos tratado de darle horizontalidad a la tecnología. El hecho de ocupar el WhatsApp o el Zoom, da la posibilidad de entrar a un webinar en cualquier lugar del mundo y puedes aprender lo que quieras. Y hemos puesto a nuestros usuarios en estos espacios, enseñándoles a los adultos mayores de nuestro barrio. Por ejemplo, a los que pertenecen a los consejos de desarrollo local de los Cesfam de La Florida. Siempre, con todos los elementos de seguridad”, expresa Silva con alegría y entusiasmo.

Este uso de la tecnología, viene acompañado de poder seguir ofreciendo servicios de fotocopias y apoyar a la hora de sacar salvoconductos (al cierre de esta nota, La Florida ya está en Fase 2 de Transición). También, recetas médicas. Esta visión, va en línea con lo que ejecuta el hospital de Día Alsino desde su esencia de construir redes.

Además, se ha hecho contacto con otras redes comunitarias solidarias, que han apoyado a Alsino con almuerzos y mercaderías. Es una perfecta asignación con de roles de acompañamiento a todos los niveles, con usuarios y familiares.

“He participado en webinars para mostrar las ideas que hemos ido desplegando. Me han llamado de Perú, me han entrevistado a través de programas radiales y así poder dar cabida a las múltiples posibilidades que se pueden seguir haciendo desde la salud mental. No todo se basa en un acompañamiento clínico”, detalla Cristián Silva.

Alsino y salida de la cuarentena

¿Qué tipo de desafíos vienen para el centro en materia de potenciar el desarrollo de los usurarios? ¿Han trazado alguna estrategia?

-Vamos trabajar de acuerdo a la fase en la que nos encontramos. Van a empezar a venir cuatro o cinco usuarios por día. No vamos a poder tener desayunos o almuerzo, pero sí colaciones. La idea es que estos usuarios que vengan, puedan participar en actividades grupales, pero regularizadas con elementos de protección necesaria y así trabajar la cohesión e identidad grupal. Lo que más importa, es venir a Alsino, los usuarios echa de menos el espacio y la acogida.

Al ser el director de un centro tan relevante para la comuna, ¿cuáles serían los tres conceptos que definen el sello de Alsino?

-Este sello se define por la desigmatización de las personas que tienen problemas psiquiátricos, el poner en el centro del problema, no la sintomatología, sino que los determinantes sociales. No se necesita terapia para la injusticia o para la falta de dignidad hacia las personas con problemas de salud mental. Se necesita una mejor sociedad, un mejor espacio territorial y cultural.

Otra cosa que nos identifica, es el que somos un equipo generoso, solidario, que compartimos nuestros conocimientos a quien lo necesita. No solo a los usuarios o los profesionales, sino que también a los otros equipos y redes. Todo, con mesas de trabajo, grupos de autoayuda, mesas nacionales. Siempre estamos tratando de socializar lo nuestro.

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