El juego y la alegría: factores claves y determinantes en la expresión de la felicidad infantil

Una jornada inolvidable y cargada de emociones. Así puede ser calificada la celebración del Día del Niño que se llevó a cabo en el Centro de Salud Familiar Maffioletti de La Florida. Una festividad que, en su esencia, reunió todos aquellos elementos que reflotan la imaginación y la bondad de los pequeños y que, en concreto, fue desplegada simultáneamente en toda la red de Cesfam de la comuna y en los colegios y liceos municipales.

Al transitar por los pasillos de este centro de salud, los funcionarios, niños, usuarios y todo aquel que caminaba al interior del recinto, fue partícipe de una puesta en escena que realzó la figura de la niñez, con símbolos alusivos a animales de la selva, plantas, además de globos y con todo tipo de disfraces de los más icónicos superhéroes. Había que celebrar a los niños y, eso, los trabajadores del Cesfam, lo tuvieron claro en todo momento.

Desde el Cesfam Maffioletti comentaron que el equipo de salud de este centro organizó este acto con semanas de antelación. La idea, era preparar la actividad de los niños como ellos se lo merecían. Y dicho proceso tuvo una enorme carga emotiva. Pues, los diversos equipos que integran el Cesfam, mostraron su compromiso en este tipo de labor aportando su creatividad, cariño y recursos para entregarles “lo mejor” a los usuarios que llegaron a conmemorar este día.

Niños y potencial social

Según contaron desde el centro de salud, estas instancias ayudan a pasar por alto los problemas y preocupaciones cotidianas y se focalizan en entregar lo mejor de sí a los demás, lo que es una fuerte y clara señal de responsabilidad social del Área de Salud de la Comudef a través de su red de nueve Cesfam.

Desde este establecimiento, además, señalaron que las acciones comunitarias insertas en el corazón del “Maffioletti”, realzan las necesidades de los usuarios que se atienden en este centro, lo que les permite entregar atenciones y desarrollar iniciativas coherentes a sus requerimientos. Esto, en un contexto de preparación de “equipos polivalentes”, los que no solo se quedan en sus box u oficinas, sino que salen de su espacio de confort para ser un aporte a la comunidad.

“Evaluamos la actividad como un éxito. Vimos a cada uno de los más pequeños usuarios disfrutar de un momento de entretención, con sentido, y desarrollando acciones asociadas a los derechos de ellos, como lo son la alimentación saludable, la salud oral, la lactancia y la actividad física. Las familias plantearon sus agradecimientos y no solo contamos con la participación de los niños; a ellos se sumaron profesores, apoderados y adultos mayores de nuestro centro que querían ser parte de esta actividad”, señaló la directora del Cesfam Maffioletti, Evelyn Martínez, en conversación con “Comudef Noticias”.

A su vez, el alcalde de la Municipalidad de La Florida, Rodolfo Carter, indicó que “estos son los momentos que a uno más lo llenan. Celebrar a los niños en su día y junto a ellos. Gracias por regalarme estas instancias de espontaneidad, bondad y simpleza”.

“Los niños, en su esencia, tienen un poder transformador y, al ser el futuro de un país, hay que entregarles todas las herramientas posibles para que desplieguen su potencial en la sociedad”, añadió el alcalde Rodolfo Carter.

Comunicarse mediante el juego

Que se generen instancias dirigidas especialmente a los niños y en un día donde se realza su participación y trascendencia en la sociedad, tiene un gran valor. De acuerdo a lo que explicó la asesora técnica del Programa de Salud Mental de la Comudef, Nicole Saint-Jean, “así como los adultos nos comunicamos a través de la palabra, los niños lo hacen mediante el juego y las actividades lúdicas, al no estar aun completamente desarrollado el pensamiento abstracto”.

Y es que el “juego” es la manera principal que el niño o niña tiene de elaborar lo que le va aconteciendo en su vida, como “las alegrías, las tristezas y las frustraciones”, señaló Saint-Jean.

“Con la personificación, por ejemplo, traspasan a los personajes las emociones sentidas o vividas en su cotidiano. Un niño que juega es un niño sano, es capaz de traspasar a la actividad lúdica, su mundo interno”, agregó la psicóloga.